Es difícil escribir en la derrota. Si bien en importancia perdimos el partido más trascendente, hemos perdido puntos peores, de esos que duelen por errores propios más que por méritos ajenos. No intento que esto sea un consuelo, ni tampoco caer en los lugares comunes como “todavía tenemos chances”. Pero no puedo evitar preocuparme por lo que viene de acá en adelante, en lo que respecta a nosotros como grupo.
Hay un concepto que me da vueltas por la cabeza. Realmente quiero agradecer por lo que fue toda esta semana, por lo que vivimos en el vestuario, la previa y el partido mismo; más allá del resultado. Si vamos a dejarnos caer por este traspié, o a pensar que lo que cosechamos este año (y nos sólo futbolísticamente hablando) no sirvió de nada, estaremos evaluando las circunstancias con la vara de los fines.
Para que quede bien claro, nuestro fin nunca fue el campeonato. Sí, puede sonar mal, o excusa en la derrota. Fue nuestro objetivo deportivo, eso sin dudas, pero bajo ningún punto de vista eclipsaba lo demás que vivimos en esta experiencia.
La idea siempre fue encontrar y, porque no, disfrutar de la manera en que buscamos el campeonato. La intención siempre fue encontrar esos medios adecuados que no compartíamos en Cissab, o que queríamos forjar entre un grupo de amigos. Ese era el objetivo, ese era el fin. Porque los medios son fines en si mismos. Que alguien me diga si se hubiera bancado ganar el torneo con otra relación entre nosotros, no creo que nadie cambie lo vivido hasta ahora por una victoria hoy. No creo que nadie quisiera los tres puntos si el capitán no supiera el nombre de sus compañeros, si un grupo reducido tiene sus propios códigos, no los nuestros, si cada uno se siente fuera de lugar.
Queda mucho por corregir, por plantearse y reflexionar. No es consuelo decir que el equipo que nos ganó lleva 2 años en la categoría, que el año pasado se quedó en la puerta del ascenso y que nosotros vamos a jugar en la B en nuestro segundo año. Después será momento de decisiones, de una nueva charla, sobre entrenamientos, técnicos, incorporaciones. Mientras tanto sigamos disfrutamos de la manera en que llevamos a cabo nuestros objetivos, que es nuestro verdadero fin.